Creo que a todos los que estamos trabajando en "calidad" y nos gusta nuestro trabajo, por lo menos alguna vez en la vida nos hemos sentidos desmotivados.
Supongo que es normal, podríamos plantearnos que es lo que nos desmotiva, ¿qué significa exactamente estar desmotivados? ¿Es estar deprimidos, sin ánimo para hacer las cosas?. Creo que nos equivocaríamos, porque NO, Nada tiene que ver la depresión o la tristeza en este asunto.
"MOTIVACIÓN" Significa "lo que da lugar al movimiento", podría ser el corazón que nos mueve, el motor de un coche. Hay momentos en los que esos motores se apagan, falla alguna pieza, pero normalmente no se tiran, se hace lo posible para que vuelvan a funcionar.
Si trabajas en el área de Calidad y si te toca gestionar el Sistema de Gestión de Calidad porque eres el Responsable de Calidad, tener los motores apagados puede ser realmente un problema o podríamos decir CRITICO. Por ejemplo si ¿ cuando enciendes el ordenador cada día te dices ¡otro día más igual que ayer! ?, después de revisar tu correo piensas “otra vez este cliente y no le han dado solución” o te preguntas “¿para qué hago tantos registros y procedimientos si nadie los lee?”, o cuando recibes visitas de tus compañeros de otros departamentos que no entienden que haces o cual es tu trabajo. Si esto te está pasa entonces efectivamente has perdido motivación, pero no dejes de AMAR lo que haces.
Seguramente sea positivo pensar que hay que motivarse otra vez, para poder hacer lo que realmente te gusta, lo que AMAS y para lo que te sientes capacitada.
Las razones pueden ser
múltiples y variadas pero por lo general a todas las personas nos motivan o
desmotivan las mismas cosas. Cuando elegimos o nos toca trabajar en un Sistema
de Gestión de Calidad las causas más comunes de la desmotivación suelen ser:
o Poco involucramiento
de los demás departamentos de la empresa. El Sistema de Gestion de calidad de una empresa es
algo así como el corazón de la organización. El equipo de trabajo debe
significar un referente para que los demás sectores se orienten a lograr altos
estándares de calidad. Lamentablemente suele suceder que los otros sectores de
la empresa tienden a ver al Sistema de Gestión como una mera oficina que solo
se ocupa de hacer papeles. Este pensamiento lo percibimos a través de pequeños
detalles y podemos llegar al punto de convencernos de que nuestros “papeles”
efectivamente no tienen valor.
o Los objetivos del
sector en el que trabajas no están alineados con los del resto de la
distribución. Cuando en tu equipo se han definido determinados objetivos pero en el
resto se han fijado otros distintos, o simplemente no se han fijado surge el
conflicto. Tú orientarás tus esfuerzos en una dirección determinada pero en el
camino verás que no todos te acompañan. Es más, hasta puedes llegar a percibir
que otras personas caminan en la dirección contraria, lo cual debilita
claramente los esfuerzos de cada uno.
o Falta de organización
interna. En ocasiones sucede que las personas se juntan, definen pautas de trabajo y
se plantean metas que luego no se siguen. Puede haber personas que son
generadoras de ideas innovadoras y creativas pero muy pocas son las que tienen
capacidad de seguimiento. Cuando esto sucede, comienzan las confusiones y el
desorden se apodera del equipo. El rumbo no está claro y la persona no sabe
hacia dónde caminar.
o Equipo de trabajo poco
unido. En un sector pueden trabajar muchas personas y entonces podemos pensar que
tenemos un gran EQUIPO pero hacer un equipo es mucho
más que eso. Cada día el líder debe tener como meta fortalecer el espíritu de
equipo y que cada integrante se sienta parte de ese equipo. Si estás en uno de
esos lugares en los que cada uno hace lo suyo, es muy probable que con el
tiempo te sientas desmotivado.
Pues una vez identificadas las causas de la desmotivacion solo queda plantearnos si queremos salir seguir formando parte de este EQUIPO y dar una ultima oportunidad.
Supongo que TODOS nos hemos visto así alguna vez y por lo mismo vamos a coincidir en que podemos intentarlo otra vez.
·
Comunicar y expresar nuestra desmotivación. Si me siento
desmotivado lo primero que debo hacer es decírselo a mi responsable. Aunque lo mas habitual sea compartirlo con los de mi entorno, que puede ayudarnos a tener otra
perspectiva de la situación. Cuando hacemos esto nos damos cuenta de que algunas personas no son adivinas y no son capaces de darse cuenta de nuestro estado de desanimo, como he oído demasiadas veces "no hay que dar por supuesto" las cosas.
·
Trazarnos objetivos claros, concretos y que podamos
alcanzar. Es bueno que aprendamos a distinguir dos grandes tipos de objetivos, porque nuestros jefes tendrán unos claramente y los que se encuentran por encima y los otros son los que nosotros nos planteamos. Esta claro que en una empresa los últimos no son los mas importantes, pero si te plantean objetivos al menos ya tendrás algo concreto esperando a ser alcanzado será un motivo para que cada
día intentemos estar más próximos a alcanzarlos.
·
Organizar nuestro trabajo. Una práctica sencilla
pero muy efectiva es escribir las tareas que necesitamos o deseamos realizar
ese día, el problema es cuando lo importante para la organización hace que lo importante para el sistema de gestión pase a un segundo plano. Pero al menos si esta escrito siempre podremos ir tachando los logros o subrayando lo que nos parece mas importante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario